Análisis de Conducta Aplicado (ABA) es ampliamente conocido como el enfoque terapéutico de oro basado en la ciencia del aprendizaje y el conductismo para mejorar comportamientos socialmente significativos en niños diagnosticados con autismo, ayudándolos a desarrollar habilidades esenciales en diversos entornos. Las investigaciones muestran que el ABA puede llevar a mejoras significativas en una variedad de comportamientos, incluyendo habilidades sociales, rendimiento académico y la reducción de comportamientos desadaptativos mientras se incrementan los comportamientos deseados. Se ha demostrado que el ABA es eficaz en la mejora del comportamiento y los resultados de aprendizaje para muchos niños con autismo, particularmente aquellos que comienzan la terapia a una edad temprana.
"Un método sistemático altamente estructurado que se utiliza a menudo con niños con autismo, donde las habilidades se descomponen en pequeños pasos manejables y se refuerzan.
La terapia ABA se lleva a cabo en muchos entornos naturales donde el aprendizaje ocurre a través de interacciones y actividades cotidianas.
Se enfoca en enseñar habilidades de comunicación y lenguaje utilizando los principios del ABA.
Se utiliza para determinar el propósito o función de un comportamiento (por ejemplo, atención, escape, estimulación sensorial) para que se puedan diseñar intervenciones apropiadas.
El ABA es uno de los tratamientos más eficaces e investigados para personas con autismo que puede ofrecer beneficios significativos para los niños con autismo ayudándolos a adquirir nuevas habilidades y reducir comportamientos desafiantes. Es una terapia altamente estructurada e individualizada que implica una colaboración activa entre terapeutas, familias y el niño. La terapia ABA se enfoca en enseñar una variedad de habilidades, incluyendo:
Ayudar al niño a comunicarse de manera efectiva ya sea a través del lenguaje verbal, lenguaje de señas o dispositivos de comunicación.
Fomentar interacciones apropiadas con los demás, incluyendo la comprensión de señales sociales y el desarrollo de relaciones.
Enseñar habilidades como vestirse, asearse y comer de forma independiente.
Para los niños en edad escolar, el ABA puede ayudar con tareas como la lectura, la escritura y las matemáticas.